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Esta ciudad colombiana está cargada de historia y rodeada de lugares mágicos que se deben visitar alguna vez, como la Ciudad Perdida que los españoles no encontraron

Santa Marta es dueña de uno de los paraísos terrenales más fascinantes. Ubicada en la costa del mar Caribe, es capaz de embrujar con su apabullante diversidad de ecosistemas, sus playas de aguas claras, su pasado colonial –es la urbe más antigua de Colombia– y sus lugares cargados de historia o escenario de antiguas civilizaciones, como la Ciudad Perdida, la que los españoles no supieron encontrar entre la selva. No en vano este destino colombiano ha logrado colarse entre los sitios recomendados para visitar en 2023 por National Geographic.

La ciudad de Santa Marta es el punto de partida para visitar también otros lugares interesantes, como la Quinta de San Pedro Alejandrino, donde Simón Bolívar, conocido como el ‘Libertador de América’, pasó sus últimos días de vida, o la singular Aracataca, el pueblo que saltó a la fama por ser el lugar de nacimiento e inspiración de diferentes obras del escritor ‘nobel’ Gabriel García Márquez. Las razones para visitar esta pequeña localidad costera se acumulan. Y sin menospreciar su mayor atractivo, las playas, te damos a continuación una guía de esos lugares que hay que ver en Santa Marta y sus alrededores.

Un recorrido por el centro de Santa Marta

¡Cómo no enamorarse de un destino que no solo es sol y playa sino también cultura e historia! Santa Marta se presta para ser recorrida con calma, no solo por el calor colombiano de temperatura agradable, entre los 23°C y 32°C, sino también porque pasear por su centro histórico no requiere mucho tiempo, aunque ya se sabe que los paseos entre arquitectura colonial pueden durar las horas que uno quiera. No hay que olvidar que Santa Marta fue la primera ciudad fundada en el continente sudamericano en 1525 por el conquistador sevillano Rodrigo de Bastidas, cuyos restos reposan en la catedral de la ciudad, conocida también como la Basílica Menor, un atractivo edificio de estilo renacentista de fachada blanca que destaca del resto y en el que estuvo también enterrado durante 12 años el libertador Simón Bolívar antes de ser repatriado a Venezuela.

Esta ciudad colombiana destaca por su centro histórico de carácter colonial

Perderse por sus calles coloridas y casas con balcones es imprescindible para conocer en profundidad Santa Marta. Muchas de sus calles fueron bautizadas por la gente de la época que se asociaban a un oficio o costumbre. Por ejemplo, es muy curioso saber que el Parque de Los Novios adquiere su nombre desde cuando existía la costumbre de que tocara allí una banda de músicos y era más atractivo para las parejas de enamorados ir a disfrutar allí. Hoy es uno de los sitios más animados, sobre todo por la noche, al igual que las calles 19 y 20, y la Carrera 3, donde se puede disfrutar de música en vivo y de una variada oferta gastronómica.

Otros sitios del centro donde perderse son la plaza de San Francisco, el Parque Bolívar o la calle Colonial. También destaca la Casa de la Aduana, donde se encuentra el Museo de Oro Tayrona, en el que se exponen piezas de cerámica y orfebrería colonial que exponen el presente y pasado de Santa Marta.

En busca de la Ciudad Perdida

Santa Marta es la entrada a la selva de la Sierra Nevada, donde se encuentra uno de esos sitios misteriosos de la naturaleza, ya que ha estado literalmente oculto durante siglos. Hablamos de la Ciudad Perdida, una zona arqueológica enigmática y sagrada de Colombia.

Este lugar histórico no solo es uno de los parajes más bellos pero requiere un esfuerzo pues es de difícil acceso y para llegar a disfrutarlo hacen falta cuatro días de caminatas que culminan con 1.200 escalones. La recompensa es mayor gracias al imponente edén natural que aparece ante la vista a la llegada. Una aventura apta para los amantes del senderismo y que el gobierno colombiano vigila celosamente ya que solo es permitida su visita con guías especiales adscritos a empresas autorizadas y no por cuenta propia.

Ir en busca de la Ciudad Perdida es sumergirse en la espectacularidad de lo salvaje que va engullendo el camino con enredaderas gigantes, contrastes de colores naturales, crestas de las montañas, una amplia variedad de fauna y escenarios salpicados por las aguas del río Buritaca, que zigzaguea a lo largo del recorrido y a su vez ayuda a refrescar la dura caminata. Todo un regalo para la vista en una experiencia que promete desconexión, amaneceres apoteósicos y que permite descubrir poblados auténticos como los koguis, arhuacos y wiwas, descendientes de los tayronas.

De hecho la Ciudad Perdida conserva los restos de la antigua civilización Tayrona y fue abandonada tras la conquista española y redescubierta en la década de 1970 por un grupo de buscadores de tesoros, aunque las comunidades indígenas que allí habitan afirman haberlo encontrado mucho antes. En 1986 fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

En medio de la selva colombiana se alza la Ciudad Perdida

Quinta de San Pedro Alejandrino

Esta histórica hacienda es un reclamo para cualquier visitante que quiera profundizar más en la historia colombiana. Su importancia y fama viene del hecho que fue la última morada del Libertador Simón Bolívar, militar venezolano que combatió contra la corona española y lideró la lucha por la independencia de los territorios latinoamericanos. La visita permite recorrer diferentes estancias como la alcoba en la que falleció Bolívar el 17 de diciembre de 1830, espacio que aún conserva el reloj que marca la hora de su muerte, su cama o un sillón de terciopelo rojo donde dictó su última proclama.

La Quinta de San Pedro Alejandrino está ubicada a escasos 5 km del centro de Santa Marta y al pie de las estribaciones de la Sierra Nevada. Dentro del complejo también se encuentran el Museo Bolivariano de Arte Contemporáneo y el Jardín Botánico, donde se puede disfrutar de la exuberancia de las plantas propias de la región y que tiene algunos ejemplares de árboles con más de 100 años de antigüedad.

La Quinta de San Pedro Alejandrino fue la finca donde murió Simón Bolívar

Una escapada a la casa de Gabriel García Márquez

Otro destino que vale la pena visitar si tienes algo de tiempo es Aracataca, el pueblo natal del ‘nobel’ Gabriel García Márquez. Los buses salen desde Santa Marta y se tarda una hora y media en llegar. Resulta interesante visitar esta localidad que le sirvió de inspiración a Gabo para concebir su Macondo en ‘Cien Años de Soledad’, su principal obra que ha marcado a muchas generaciones y fue traducida a más de 30 idiomas. Actualmente se puede entrar a la Casa Museo Gabriel García Márquez, una réplica de la vivienda donde pasó su infancia, que en sus 14 ambientes recrea la habitación que el escritor ocupó de niño o el taller de platería donde su abuelo se dedicaba a la orfebrería. También se puede caminar por el corredor de las begonias hasta llegar a patios llenos de jardines y árboles frondosos.

Datos útiles

  • El calor dura todo el año. Pero desde mitades de noviembre hasta abril es cuando se puede disfrutar Santa Marta sin lluvia ni mucho viento.
  • Dónde hospedarse:  Son una buena alternativa los hoteles que se encuentran en el centro histórico, ya que facilita el desplazamiento. Entre ellos están: Hotel Boutique Don Pepe, una casona emblemática con más de 300 años de historia, la Casa Verde Hotel, que consta de solo ocho habitaciones en una construcción republicana de 1920 o el Hotel Boutique Casa Carolina, un lugar con patios coloniales y piscina incluida. También hay hoteles cercanos a las playas, como el Tucuraca, o experiencias en haciendas, como la que ofrece el Casa Viejas Minca, una explotación cafetera a 20 kms de Santa Marta.
  • Free Tours:  Siempre puedes aprovechar los free tours que se ofrecen para conocer el Centro Histórico de Santa Marta de la mano de un guía. Por ejemplo, la agencia Visit Santa Marta organiza para grupos de 10 personas. Habrá que hacer reserva previa aquí

– Los horarios son: mañana: 8:30 am – en inglés / tarde: 4:00 pm – en español y duran 90 minutos.

  • Cómo llegar desde el aeropuerto al centro: Existen tres opciones: la primera es en taxi. Se encuentran en la zona de la salida. Importante negociar el precio antes de subirte. La segunda alternativa es hacerlo en transporte público, pues pasan diferentes buses, es seguro y es lo más económico, aunque el transporte menos rápido. Y por último, también puedes optar por el alquiler de coche, en este caso lo más aconsejable es hacerlo si necesitas moverte por la ciudad durante varios días.