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Paseos para perderse entre hojas caídas y árboles de cuento en parajes naturales en Navarra, Tenerife y Asturias

Otoño siempre resulta embriagador con sus colores ocres, amarillos y rojizos…¡un auténtico festival cromático! que cobra protagonismo en los bosques. España cuenta con florestas que son un auténtico goce visual en esta época del año, ideales para una escapada, vivir un fin de semana de desconexión o disfrutar de un puente largo festivo. Desde B-Travel Blog te proponemos tres bosques que te permitirán perderte entre árboles centenarios y descubrir la magia de la naturaleza, fotografiar postales inolvidables y escuchar el crepitar de las hojas caídas.

La Selva de Irati (Navarra)

Hayas, robles, abetos, abedules, sauces, helechos y musgos, entre otros, forman parte de la indiscutible belleza de la  Selva de Irati, una de las más conocidas del país. Se trata de 17.000 hectáreas de naturaleza que la convierten en el segundo hayedo-abetal más extenso y mejor conservado de Europa, tras la Selva Negra alemana. 

Selva Irati

Irati, enclavado en el Pirineo oriental navarro, es ideal para saborear el bosque en todas sus dimensiones, pisando en otoño el follaje que recubre el suelo con sus tonos ocres y escuchando el rumor de fondo de las aguas y el sonido huidizo de los animales. Irati, cuyo nombre en euskera viene a resaltar la abundancia de helechos, es un parque con hechizo para caminar y, cómo no en otoño, un paraíso para buscar setas y hongos, eso sí respetando los permisos regulados diarios. Irati cuenta, además, con una red de senderos señalizados de distintos niveles de dificultad y extensión. Y también con abundancia de leyendas, como la del yeti vasco, Basajaun, el señor del bosque a quien hay que obedecer para que haga de protector de tu visita.

¿Cómo llegar?

Hay dos accesos para adentrarse en la Selva de Irati: por un lado desde Orbaizeta y por otro desde Ochagavía, donde se encuentra además el Centro de Interpretación, un buen punto de partida para informarse de este enclave y su entorno.

Bosque de Muniellos (Asturias)

Es tan único y hermoso el bosque de Muniellos que solo se permite el acceso a un máximo de 20 personas al día. La solicitud del permiso de acceso se abre cada 15 de diciembre y hay que espabilarse antes de que se agote el cupo. Declarado Reserva de la Biosfera por la Unesco, el Bosque de Muniellos es el mayor robledal de España y uno de los iconos forestales de Europa, ubicado dentro del Parque Natural de las Fuentes del Narcea, Degaña e Ibias, en Asturias. Sus 2.695 hectáreas de terreno montuoso y arbolado proyectan en otoño una estampa cromática capaz de dejarte sin palabras. Su belleza irresistible se debe a especies como el roble albar, especie dominante en la zona con muchos ejemplares centenarios. Pero también es escenario de hayas, tejos, fresnos, sauces, avellanos y abedules, entre otros. Osos pardos, gatos monteses, lobos, corzos, rebecos o jabalíes también han encontrado un refugio protector en el bosque de Muniellos, aunque habitualmente no se dejan ver por los humanos. Hay dos buenos recorridos por Muniellos, de dificultad variable. El más suave es el que sigue el río, de unos 14 kilómetros de largo, con pendiente asequible excepto un tramo exigente al final. Más dura es la ruta de Fonculebrera, de 20 kilómetros, con fuertes pendientes y tramos de piedra. Las dos excursiones parten del Centro de Visitantes de Tablizas y obligan a llevar las provisiones necesarias.

Bosque-Muniellos-Asturias

¿Cómo llegar? 

Lo más práctico es hacerlo desde Cangas del Narcea, yendo hacia Ventanueva hasta Moal, donde se toma el desvío a Tablizas, el punto de inicio del recorrido del bosque. Otra opción es por Villablino, en el norte de la provincia de León.

*Dato importante: ¿Y si no hay plazas qué hago? ¡Cruza los dedos! Bromas aparte, suele haber bajas en los turnos concedidos, así que si pasabas por allí y no tienes reserva, siempre puedes probar fortuna. Pero lo mejor es que planifiques la visita con tiempo.

Sendero del Bosque Encantado (Tenerife)

Otro paseo romántico ideal para otoño es el sendero del bosque encantado en la Reserva Integral de El Pijaral (Parque Rural de Anaga) en Tenerife. Este bosque está protegido y cuenta con un cupo de 45 visitantes por día. Y lo encantado no es gratuito. Cuando veas las formas retorcidas de los árboles, los musgos que trepan hasta las ramas, y las selvas de helechos creerás que has entrado en un cuento infantil. Un paisaje sorprendente en las islas Canarias, cálidas y acogedoras pero con rincones ocultos para explorar. Si queremos recorrer todo el bosque debemos acometer la ruta circular de unos 7 kilómetros que se completa en poco más de cuatro horas, con calma y disfrutando del entorno, buscando al violeta de Anaga, una flor autóctona. Es una caminata placentera por la gran diversidad de helechos, incluidos los píjaras, una especie arborescente de hasta tres metros de longitud del que toma el nombre la zona. La excursión por este paraje permite desconectar, olvidarse del tiempo y mezclarse con vegetación y especies en peligro de extinción. Y con vistas admirables, como la del Roque Anambro.

Bosque encantado-Tenerife

¿Cómo llegar? 

La mejor opción es el coche, para ir al macizo de Anaga, en el este de la isla, aunque hay buena comunicación con transporte público. Desde Santa Cruz de Tenerife hay que buscar la carretera TF-12 en dirección a San Andrés y salir por El Bailadero para seguir por la TF-123 en dirección Chamorga, en una hora de recorrido, aproximadamente.