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Foto: Suniel Maharjan en Pixabay

La capital de la India y la ciudad más visitada del Rajastán son los escenarios perfectos para disfrutar de una manera especial el festival de los colores, una fiesta  llena de polvos de colores, agua y alegría

India, el país de las especias y los colores, vive un estallido de fiesta muy particular una vez al año. Cada marzo, cuando llega la festividad hindú del Holi, se produce un estallido de alegría, agua y pintura único. Es lo más parecido a lo que en otros lugares se llama Carnaval, no por la música y el baile, que también hay, sino por la tradición de pintarrajearse, como sucede por ejemplo en las fiestas carnavalescas de Santa Cruz, en Bolivia. 

El Holi de 2024 se celebra los días 24 y 25 de marzo y es una ocasión muy especial para empaparse, nunca mejor dicho, de la cultura hindú. En realidad, es la fiesta más animada de la India, el país más poblado del mundo, y tiene un origen religioso, pues rememora el amor eterno de Krishna, una de las reencarnaciones del dios Vishnu, y Radha, su concubina favorita. El Holi, en la actualidad, representa la victoria del bien sobre el mal, y es un momento para jugar con los amigos y la familia, además de dar la bienvenida a la primavera, sobre todo en el norte del país.

Lo que te espera en la fiesta del Holi

Hay tantas formas de celebrar el Holi como lugares en la India y en cada sitio es diferente. Lo que sí es común es en todas partes son las ganas de pasarlo bien, el salir a las calles a rociar y dejarse rociar de agua y pintura hasta que la cara, el cabello, los brazos y, por supuesto, la ropa, quedan empapados e impregnados con los tintes en polvo. Es una fiesta del color que se vive entre la muchedumbre.

Hay dos sitios que presumen del Holi más auténtico, las ciudades de Vrindavan (donde Krishna supuestamente pasó su juventud) y Mathura, pero como no forman parte de los circuitos turísticos habituales, preferimos recomendarte disfrutar de esas jornadas de diversión en Delhi y Jaipur, dos paradas obligatorias de quienes visitan el norte del país.

Foto: Aneesh Ans/Pexels

Delhi, la capital más animada

Se trata de callejear y buscar alguna fiesta, no hay más secreto. Es uno de los lugares más recomendables de India para aprovechar el Holi. Los más inquietos pueden consultar periódicos locales para enterarse de las fiestas programadas en locales y hoteles, pero lo más aconsejable es pasear por la parte vieja y las zonas más residenciales de Nueva Delhi. De hecho, puedes trazarte una ruta turística por atracciones populares como los jardines Lodhi, la tumba de Humayum, Chadni Chowk o la céntrica Connaught Place y esperar a encontrarse con algún jolgorio. Los indios gustan de que los extranjeros participen de sus tradiciones y te invitarán a juntarte a su fiesta. Eso sí, la bienvenida seguramente será colorida, arrojándote globos rellenos de pinturas, mojándote con pistolas de agua o agarrando un puñado de gulaal, como se llama a los tintes en polvo que se utilizan, lo que formará una nube azafrán, carmesí, verde o azulona que supondrá tu primer baño de pintura del día. Hay que dejarse llevarse al son los tambores típicos, que tienen forma de barrilete. De eso se trata. Toma las precauciones habituales, ponte ropa que no te importe si no regresa contigo en la maleta y ¡diviértete! Ah, y no olvides que prácticamente todas las tiendas y restaurantes cierran el primer día. 

Jaipur, la entrada del Rajastán

Dicen que la región del Rajastán, con su historia milenaria de reyes y palacios, guarda las esencias de la India y por ello es recomendable su visita en un acontecimiento tan icónico como el Holi. Jaipur, conocida como la ciudad rosada por la famosa fachada de arenisca del palacio de los vientos, el Hawa Mahal, es la puerta de entrada del Rajastán, a tan solo unas tres horas de Nueva Delhi. Otras dos localidades del Rajastán, Udaipur y Pushkar, cuentan con fabulosas celebraciones del Holi, pero se encuentran a mucha más distancia. Si tienes previsto visitarlas, esta festividad es buena época. Si solo te puedes quedar en Jaipur, lo bueno es que la gran fiesta se celebra en el palacio real, conocido como City Palace. Otro espectáculo digno de ver durante el Holi son las bendiciones de los devotos en el tempo Govind Dev Ji. ¡Cuidado! Por las calles de Jaipur disparan la pintura aguada con cañones. También la ciudad presume de sus ‘gulaal gota’, unas bolas lacadas rellenas de tintes en polvo que se tiran como si fueran bolas de nieve para que estallen y esparza el color de la fiesta entre todos los que están cerca. Al igual que en Delhi, muchos hoteles celebran fiestas con inspiración en Bollywood durante el Holi, pero lo que no te puedes perder es el Festival de Elefantes de Jaipur, que se celebra cada año durante estos días tan singulares. Como su nombre indica, es un desfile de paquidermos adornados con los colores y los motivos artesanos que han dado renombre a la India.

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Foto: Dibakar Roy en Unsplash

Conclusión

Puede dar respeto la idea de mezclarse entre la multitud y dejarse rociar pintura por todas partes, pero el Holi es una de las mejores fiestas para descubrir la India y dejarse llevar por una cultura que siempre te sorprenderá. Además, coincide con la llegada de la primavera, antes de la época de gran calor y de lluvias. Y es una fórmula ideal para sumergirse un poco en el caos y los colores de la India. Delhi y Jaipur son dos de las ciudades en las que mejor se puede disfrutar de esta festividad de origen religioso.