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RomanBabakin-iStock

Además del inolvidable encuentro con uno de los personajes más conocidos de Navidad, te apuntamos cinco actividades para disfrutar de la capital de la Laponia

Navidad, navidad, blanca navidad…. se escucha en uno de los famosos villancicos. Y existe un lugar en el mundo donde este canto recobra mayor fuerza junto a la estampa de las entrañables fiestas familiares. ¡Nos encontramos en la Laponia finlandesa! Exactamente en Rovaniemi, donde se halla la residencia fija de Papá Noel. Y si a eso le añadimos auroras boreales y deportes de invierno, la aventura será completa.

Foto: Juho Kuva/ Visit Finland

Así que, si estás planeando un viaje inolvidable en Navidad, la capital de Laponia es un destino ideal para ir en familia y en el que sin duda alguna los niños se convertirán en grandes protagonistas. Te avanzamos cinco planes que pueden convertir tu visita a Rovaniemi en uno de tus momentos más especiales:

1. Visitar la casa de Papá Noel

Recorrer Santa Claus Village es obligatorio si viajas a Finlandia en Navidad. Este lugar conocido como el Pueblo de Papá Noel está ubicado a ocho kilómetros del centro de Rovaniemi y aunque está abierto todos los días del año, allí en diciembre las temperaturas gélidas regalan uno de los paisajes más maravillosos del mundo, con sus cabañas de maderas cubiertas de varias capas de nieve, luces de colores, muñecos de nieve gigantes, abetos blancos y villancicos sumergen al visitante en un escenario que parece salido de un cuento. Y justo ahí también podrás encontrarte con ¡Papá Noel! Lo único que tendrás que hacer es buscarlo, ya sea en su casa roja o en su oficina antes de que salga volando en su trineo.

Además, en este parque temático, en la Oficina de Correos, podrás ver elfos carteros trabajando: hay millones de cartas de todos los niños del mundo o, si lo prefieres, podrás mandar postales para toda la familia o amigos. Un taller de juguetes dirigidos por elfos o visitar la casa de la señora Claus son otras actividades que se pueden realizar en este espacio con espíritu navideño auténtico.

  • Dato extra: La entrada para ver a Papá Noel es gratis, eso sí, si quieres fotografiar ese momento, las cámaras y teléfonos están prohibidos. Sin embargo, un elfo fotógrafo captura tu encuentro con ‘Santa’ en fotos y videos que luego se pueden comprar. Horarios y más información aquí
Santa Claus Village/ Foto: cortesía Visit Rovaniemi

2. Dentro de la caverna secreta de Santa

En Santa Park, justo debajo del Círculo Polar Ártico, y bajo tierra, se encuentra la cueva secreta de Papá Noel en las profundidades de la ladera Syväsenvaara. A este parque situado a unos 3 km de Santa Claus Village y a unos 5 Km de Rovaniemi, podrás acceder a la escuela de duendes a través de un túnel que permite cruzar la línea del Círculo Polar Ártico y obtener tu propio diploma. También podrás disfrutar de espectáculos de acrobacia, conocer a la princesa de hielo, decorar tu propia galleta de jengibre o subirte en el tren mágico y viajar por el mundo de la Navidad.

  • Dato extra: Santa Park abre durante la temporada de invierno. Más información sobre horarios y entradas aquí  
Foto: cortesía Santa Park

3. Excursiones en trineo, moto, ‘fatbike…’

Viajar a Rovaniemi tiene más de un aliciente, pues hay vida más allá de Papá Noel. El frío, la nieve y el hielo convierten a Laponia en el lugar ideal para subir la adrenalina ya sea esquiando, a bordo de un trineo tirado por ‘huskies’, a través de un paseo en ‘fatbike’ por la nieve, deslizándote por los toboganes de hielo o por qué no probar el patinaje sobre hielo y el ‘snowtubing’. También puedes sentir la diversión de conducir sobre hielo ya sea en moto o karts de nieve. Para los más atrevidos hay la opción de darse un chapuzón en el Parque Koskipuisto a orillas del gran río Kemijoki ¿Se puede pedir más?

  • Dato extra: Más informe sobre las diferentes actividades aquí
Foto: Juho Kuva/ Visit Finland

4. ¡El baile de las auroras boreales!

Cuando un zorro ártico golpea la nieve del bosque provoca las coloridas chispas que se divisan en el cielo ¡las auroras boreales!, dicen las creencias populares en Rovaniemi. La realidad es más prosaica pues se trata de una mezcla de radiación solar con gases en la atmósfera lo que provoca estas luces que bailan por el firmamento, pero verlas es uno de los grandes espectáculos de la naturaleza. Para que aparezcan en la noche se necesita frío, cielos despejados y oscuridad sin contaminación lumínica, por lo tanto, estar lejos de una ciudad. La región de Rovaniemi cumple las tres condiciones y es uno de los lugares más idóneos del mundo para admirar el imprevisible espectáculo de las llamadas luces del norte. La mejor época es desde septiembre hasta finales de marzo. Solo hay que tener paciencia y suerte, porque no se ven todos los días ni se repiten a la misma hora. ¡Y abrigarse bien!

  • Dato extra: Aurora Alert Realtime te envía una alerta cada vez que aumenta la intensidad de las auroras. Puedes ver más información aquí

5. Descubrir el gran Museo del Ártico: el Arktikum

Irte de Rovaniemi sin visitar el Centro de las Ciencias Árticas, el Arktikum, sería un pecado. Nada mejor que este espacio para conocer en detalle la historia de la región polar y su capacidad de supervivencia. Se exhibe, por ejemplo, la historia de la Laponia finlandesa y la reconstrucción de Rovaniemi tras la guerra. Asimismo, se pueden apreciar animales árticos o tocar y sentir auroras boreales y temperaturas gélidas que son parte de la exposición.

  • Dato extra: Encuentra información sobre horarios y entradas aquí
Foto: cortesía Arktikum

Conclusión

Rovaniemi es un imprescindible para los amantes de la Navidad y más si se quiere vivir esa época del año de una manera original. Este destino excepcional y remoto será el escenario perfecto para vivir y disfrutar de una gran aventura en familia, pareja, con los amigos o con niños. Pero la Navidad que se vive como sacada de un cuento es la excusa perfecta para disfrutar también de otras actividades como paseos en trineo o apuntarse a la escuela de duendes, y muy importante, ¡ir en busca de las auroras boreales!