Alpinista

Araceli Segarra

La alpinista Araceli Segarra fue a los 26 años la primera mujer española en alcanzar la cima del Everest. 22 años más tarde tiene a sus espaldas más de 30 expediciones alpinistas realizadas por todo el mundo, pero también una serie de cuentos infantiles ilustrados, un libro, y una larga experiencia como comunicadora y conferenciante. Su pasión y compromiso por la montaña se traducen en cada uno de sus perfiles, con una marcada voluntad de divulgación y respeto por el medio natural. Esta aventurera ha conseguido hacer de la montaña su forma de vida y tras años de experiencia ha sabido aprovechar los conocimientos adquiridos para transmitirlos a todo aquél que quiera escuchar.

"No importa cuán alto subas sino si has sabido ser fiel a tus principios."

 
Comenzaste de adolescente practicando espeleología, ¿cómo le describirías la experiencia a alguien que nunca lo haya probado?

Explicaría la parte más bonita, la de salas de piedra silenciosas donde solo resuena el eco de gotas al caer sobre lagos de agua cristalina y azulada, marmitas brillantes cubiertas de cristalizaciones de aragonito, banderas de caliza que dejan ver a trasluz las líneas de los sedimentos, columnas milenarias y formaciones delicadas y excéntricas; un mundo tranquilo y mágico. Lo del barro, la humedad, el frio y el cansancio, si eso me lo guardo para luego.

Poco a poco te adentraste en el mundo del alpinismo y la escalada, hasta llegar a la cumbre del Everest. Una vez alcanzado el techo del mundo, si miras atrás, ¿qué ves?

Veo lo acertado de mis decisiones, de haberme atrevido a probar sin miedo a arriesgar, sin que lo que digan los demás importe y habiendo sido consecuente con esas decisiones. Más impórtate que la medida de los logros es cómo los has conseguido. No importa cuán alto subas sino si has sabido ser fiel a tus principios.

¿Cuál es el momento más increíble o surrealista que has vivido en la montaña?

Cuando un director de cine, en una tienda de campaña, en un campo base, me preguntó si quería participar en el rodaje de un documental en IMAX escalando el Everest, y yo voy y le digo que no. Pero luego me lo repensé.

En B-Travel cada año ampliamos nuestra oferta de montaña porque los visitantes nos piden nuevas experiencias. ¿Crees que se busca cada vez más aventura entorno a la naturaleza?

Creo que hay más personas practicando deporte y descubriendo las ventajas que conlleva, tanto para el cuerpo como para la mente, lo que implica una mayor inquietud por aprovechar las vacaciones al mismo tiempo que se sigue haciendo ejercicio físico.

Tus expediciones alpinistas te han llevado a viajar por todo el mundo. ¿Dirías que la montaña se entiende igual en todas partes?

En Mali, a los escaladores nos llaman los hombres con anillas en el culo. Es su forma de describir unas personas que llevan un arnés con cintas express colgando, objetos que ellos no conocen ni saben para qué son. Pero en cambio, ellos ya subían las abruptas paredes verticales de la "Mano de Fátima" antes que el hombre blanco; lo hacían colocando troncos en algunas canales para acceder a sus cumbres. Su objetivo no era el deportivo o el de disfrutar del paisaje, sino el de recolectar huevos de Marabú. Así que cada civilización tiene su manera de aproximarse a la montaña, algunas ni se tocan, como el Kailash, una montaña sagrada del Tíbet que no puede ser escalada.

¿Qué dirías que es lo que más te ha enseñado el alpinismo y todos estos años de contacto con la naturaleza?

En cada etapa de la vida aprendes diferentes cosas, pero he aprendido sobre todo a vivir el momento, no quedarme en el pasado ni tampoco esperando el futuro, sino a disfrutar de lo que pasa ahora. También he aprendido que la actitud que tomamos delante de las circunstancias marca lo que nos acabará ocurriendo, y nosotros somos los que elegimos esa actitud, no lo que nos rodea.

Has dicho en alguna ocasión que el viaje debería ser una asignatura en las escuelas. ¿Por qué es tan importante viajar?

A menudo el viaje es un descubrimiento de uno mismo, de nuestras debilidades y nuestras aptitudes. Para tener una vida plena es necesario estar a gusto con nosotros en primer lugar, no ser complaciente con los demás. Y para eso, es necesario conocerse. Ésta es una materia que no se suele enseñar en las escuelas, de ahí que piense que el viaje es la mejor escuela, y decidí crear los cuentos ilustrados de los viajes de Tina para poder aportar un poco de lo que he aprendido no solo escalando, sino también viajando.

Desde hace años, te has dedicado a hacer divulgación en los medios de comunicación. ¿Crees que somos conscientes del entorno privilegiado que nos rodea?

Solo somos conscientes de ello cuando lo experimentamos, no desde casa a través de documentales. Aun y con ello, sigue faltando muchísima educación. Acabo de regresar de Austria y te maravillas al ver que apenas hay basura en el suelo, al lado de las carreteras, en los parques, en los caminos. Llegas aquí y la película cambia completamente. El respeto por nuestro entorno y por los demás es una cuestión de educación.

¿Nos propones un plan de montaña para Semana Santa?

Si las pistas de esquí de fondo del Capcir, la Occitania Francesa y la Catalunya Nord aún están abiertas, os recomiendo hacer un curso de iniciación a este deporte o una excursión con raquetas. Después podéis ir a los baños de aguas termales de Dorres, son de piedra antigua al aire libre, rústicos y antiguos, con un sabor muy original. Y para terminar, una crêpe Bretona con trigo sarraceno, en "Crêperie Bretonne" de Font Romeu, las hacen deliciosas.

"La actitud que tomamos delante de las circunstancias marca lo que nos acabará ocurriendo."