Asesor de contenidos y comunicación del Festival Internacional de Benicasim (FIB)

Aldo Linares

España celebra cada año en torno a un millar de festivales de música en vivo y en 2016 fue uno de los destinos más populares entre los llamados ‘turistas musicales', junto a Portugal. Un mercado en auge que se prevé que genere más de 4.000 millones de euros para 2020 a nivel europeo. Sin duda una forma distinta de vivir las vacaciones que cada vez más gente escoge para estos días de verano. Nos adentramos en este nuevo movimiento turístico de la mano de Aldo Linares, miembro del departamento de comunicación del Festival Internacional de Benicasim (FIB), uno de los referentes en el circuito internacional de la música en vivo en verano. Del 13 al 16 de julio Benicasim acoge la 23ª edición del FIB. En su pasada edición registró 170.000 asistentes y prevé llegar a los 200.000 este año. Con un cartel plagado de grandes bandas locales e internacionales, convoca en torno a un 40% de público nacional y un 60% de público de otras nacionalidades.

"Vivir una semana de música y emoción dentro de un marco cuidado al máximo ayuda a que sea algo realmente especial."

 
¿Qué buscan los 'turistas musicales' en un festival como el FIB?

Nuestro público busca ser parte de la experiencia que supone un festival con la trayectoria y el aval del FIB. Vivir una semana de música y emoción dentro de un marco cuidado al máximo y con muchísimos aspectos que ayudan a que sea algo realmente especial.

¿Lo importante es la música o ya no es suficiente ofrecer solo un buen concierto?

Es un todo, la música es esencial, sin una buena canción difícilmente se puede dar un paso adelante. Pero también es muy importante el soporte, cómo se muestra y las condiciones que ayudan a que sea oída por todos los asistentes.

Vuestro cartel presenta a grandes bandas internacionales como Red Hot Chili Peppers o Crystal Fighters, ¿esto es imprescindible para el reclamo de público extranjero?

Es un buen reclamo para todos. El FIB es un evento que supera lo musical, pero que, evidentemente, pone énfasis en una buena programación.

¿Qué impacto puede tener un festival como el vuestro en el turismo de la zona?

Tiene un impacto muy alto, pues no solamente tiene implicaciones dentro del propio festival.  En el caso del FIB, activa el entorno local y regional, lo cual supone un impulso bastante evidente económica y socialmente para la zona.

España cuenta con una larga tradición en festivales de música, aun así, ¿está arraigada la cultura del turismo musical en nuestro país?

De un tiempo a esta parte se nota que hay un creciente aumento de turismo musical. Esto es muy interesante ya que también genera actitudes culturales que son beneficiosas según se planteen los contenidos de los festivales.

¿Qué países lideran el sector de los festivales musicales?

Europa tiene una larga tradición en cuanto a eventos musicales. El Reino Unido es quizás el país con mayor proyección en este tipo de eventos. Pero, sin duda alguna, a nivel continental hay una oferta muy amplia y variada de la que podemos disfrutar todos.

¿La música en vivo se convertirá en uno de los motores turísticos de España?

Creemos que hasta cierto punto sí. Existen varios festivales, entre los que se cuenta el FIB, que demuestran que hay un evidente atractivo turístico que va unido a lo musical. Ahora bien, teniendo muy en cuenta ese ‘algo más' que hace que un evento sea único.

"El FIB activa el entorno local y regional, supone un impulso económico y social para la zona."